En el año 2022, la generación de electricidad en Nueva Caledonia estuvo dominada en gran medida por los combustibles fósiles, representando más de las tres cuartas partes del total con cerca del 74%. De este porcentaje, el carbón fue el principal componente, representando casi el 37%. Por otro lado, la electricidad de baja en carbono contribuyó con algo más de una cuarta parte del total, alrededor del 26%. Dentro de las fuentes limpias, la energía hidroeléctrica desempeñó un papel importante, generando cerca del 17% de la electricidad. Las energías solares y eólicas hicieron contribuciones menores, con aproximadamente el 7% y el 1% respectivamente, lo cual indica que Nueva Caledonia aún tiene camino por recorrer para depender más de fuentes limpias y sostenibles.
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¿Está creciendo la electricidad en Nueva Caledonia?
En cuanto al crecimiento del consumo eléctrico, los datos para 2022 muestran una disminución preocupante. El consumo total de electricidad en 2022 fue de 10,763 kWh por persona, lo que representa una caída de 1,582 kWh por persona desde el pico observado en 2018. Sin embargo, las noticias son más optimistas en el ámbito de la electricidad baja en carbono. En 2022, la generación de electricidad de baja en carbono creció a 2,821 kWh por persona, superando el récord anterior de 2,279 kWh por persona en 2021. Aunque el retroceso en el consumo eléctrico total es preocupante, el aumento en la generación de energía limpia es un motivo de esperanza para un futuro más sustentable.
Sugerencias
Para aumentar su generación de electricidad baja en carbono, Nueva Caledonia podría aprender de las experiencias de otros países y regiones. Por ejemplo, países como Francia y Eslovaquia han logrado generar más del 60% de su electricidad a partir de energía nuclear. Adoptar o expandir la capacidad nuclear podría ser una estrategia eficaz para Nueva Caledonia. Asimismo, regiones como Nevada y California se distinguen por su elevada proporción de electricidad solar, generando más del 30% de su energía de esta manera. Invertir en tecnología solar sería una excelente manera de aprovechar los recursos naturales del sol de Nueva Caledonia, impulsando su transición hacia un sistema eléctrico más limpio y sostenible.
Historia
Históricamente, la electricidad de baja en carbono en Nueva Caledonia ha experimentado varios cambios, en su mayoría incrementos modestos en la generación de energía hidroeléctrica, especialmente en la última década. El aumento en la generación hidroeléctrica fue más notable a partir de 2008, aunque hubo pequeñas fluctuaciones y el tipo de cambio suele ser de +/- 0.1 TWh interanual. En 2019, se observó una destacable adición en la producción solar, marcando el inicio de un esfuerzo renovado por diversificar su portafolio de energía limpia. En 2022, tanto la energía hidroeléctrica como la solar contribuyeron positivamente, con incrementos en su generación, lo que indica un futuro prometedor si se continúan impulsando las inversiones en estas fuentes sostenibles. Estos desarrollos subrayan la importancia de persistir en estos esfuerzos y ampliarlos, especialmente en solar y nuclear, para lograr un suministro eléctrico verdaderamente sostenible y amigable con el medio ambiente.








